Cómo cuidar un bonsái

Cada vez más personas se plantean la opción de comprar bonsáis online. Los bonsáis son normalmente arbustos de tamaño muy inferior al de un árbol natural, que, mediante la poda, el trasplante, el pinzado y el alambrado, se consigue modelar su forma y la posición del tronco, nota tan característica de este tipo de plantas. Su cultivo se realiza en macetas pequeñas y requiere de una serie de consideraciones para mantenerlos con la belleza y fragilidad que les es natural.

La clasificación, entre la gran variedad de bonsáis que existen, se establece atendiendo a su estructura troncal y ramaje. Así, encontramos su tronco en forma formal de tronco recto y silueta triangular, vertical informal con silueta triangular, pero el tronco es sinuoso; inclinado con reconocida silueta triangular con cierta inclinación, semi cascada en los que el tronco cae ligeramente hacia el borde de la maceta, la cascada en donde el ápice del bonsái se halla por debajo del borde superior de la maceta.

Cuidados básicos para tener un bonsái en casa

El bonsái no requiere de cuidados excesivos, pero si queremos que no se estropee o llegue a secarse debemos tener en cuenta ciertas consideraciones, al igual que con cualquier planta. Be.Green, la tienda online que se basa en llenar de verde tus espacios decorativos y del hogar en donde puedes comprar todo tipo de plantas de la mejor calidad, nos explica cada paso, para conseguir que el árbol se desarrolle sano.

Las macetas o bandejas

Las dimensiones de éstas varían si el bonsái es joven y lo estamos modelando aún. En este caso necesitaremos una maceta mayor para que tenga espacio donde desarrollar sus raíces. A medida que lo vayas modelando se harán trasplantes a macetas más pequeñas, y así hasta que llegue a su tamaño definitivo. La altura de la maceta será aproximadamente dos veces el grosor del tronco y su anchura será como 2/3 de la altura del bonsái. Por estética la forma, color, esmaltada o sin decoración se deben amoldar al diseño del bonsái, pero siempre que sean de cerámica.

El substrato

Elegir la mezcla correcta para el suelo del bonsái es importante, aunque influyen el clima y situación de su colocación.

El trasplante

Esto se ha de efectuar cuando las raíces del bonsái se vayan desarrollando alrededor de la maceta, preferentemente en invierno o principio de la primavera, y sacándolo con sumo cuidado. En árboles jóvenes se realizará aproximadamente cada dos años, mientras que en bonsái adulto o maduro se hará entre 3-5 años.

El abonado

Un abonado equilibrado a base de nitrógeno, potasio y fósforo será suficiente para fertilizarlo y ayudar en su crecimiento y fortalecimiento de las raíces, tallos, hojas, floración y frutos.

Dependiendo de la variedad y edad del bonsái, estos nutrientes se emplearán en diferentes proporciones, siendo más conveniente realizarlo en primavera u otoño, con abono sólido o líquido, como prefieras, y siguiendo las recomendaciones del fabricante.

Riegos

El compost adecuado del suelo tiene gran influencia para el riego. Independientemente de la hora del día que sea, se aconseja regar el bonsái cuando la tierra se note seca al tocarla con los dedos.

En climas calurosos o con vientos los riegos han de ser más continuos, efectuando su humificación con abundancia, hasta quedar su suelo bien empapado. Emplear regadera, desde arriba, para evitar arrastrar la tierra. Se puede utilizar agua de grifo, aunque contenga cloro, pero es mejor regar con agua de lluvia.

La poda

Mediante la poda se consigue dar la forma adecuada al bonsái. Se recomienda efectuarlo a últimos del invierno, aunque se puede realizar una vez que se hayan caído las hojas. Los cortes tienen que ser precisos y con cierta inclinación hacia arriba, así se favorece la cicatrización.

El pinzamiento es otra forma de poda, y se lleva a cabo siempre que aparezcan brotes longitudinales. Esto favorece al crecimiento del bonsái, tanto en la forma como en la densidad de su follaje.

La ubicación

El lugar donde vas a situar tu bonsái depende de la especie a la que pertenece y a las temperaturas geográficas de la región, sobre todo si lo colocas en el exterior. Si es así, ha de estar resguardado de fuertes vientos y evitando un sol excesivo que incida sobre él durante muchas horas. En interior, hay que colocarlo en lugares con bastante luz y soleado, a temperatura casi constante, y siempre alejado de fuentes de calor, como estufas o radiadores.

Hay que vigilar el bonsái para evitar que contraiga enfermedades o plagas, aunque con un cuidado correcto estos contratiempos se reducen al mínimo. Los virus y hongos se eliminarán mediante un fungicida, previa limpieza de las partes infectadas.


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